DORA MORO
La apuesta… (fragmentos)
Me obligo y hurgo en la memoria
para no perder el gobierno del recuerdo.
Herrumbrado como de por sí, todo hecho una osamenta,
acicalándome lo cobre noche adentro
la maleza de mi juicio sufre heridas
me queda claro el momento del duelo.
Saco a luces trampa y llaga
para no arder en el olvido.
Pero creo en dos
y en dos busco
y en dos imagino la mesa
con su brilladero de risas
de rutas clandestinas diamantes.
Creo en dos por necio
no por fe
si no por una terca ilusión
con la mierda cotidiana enjuta sus aristas
ya me cabe entre el pulgar y el índice
va en mi bolsillo como amuleto
contra la línea recta.
Apuesto el resto.
A estas horas
las preguntas y las respuestas se muerden la cola,
no nos sacan del recodo de esta turba
Como flores secas en la mano antes de ser entregadas
sentimientos de más extravían nuestro rumbo.
Yo sólo quería jugar a las escondidas
carcajearme de las carencias
y amasar un cuerpo.
¿para qué tanta lentejuela en este mar de espejos?
Guardo las fichas
me despido
de fatiga, de fuguita, de fusil.
Si la distancia nos toma de rehenes,
quiero que renazcas en este túnel de luces fenómeno
por tus muertes naturalmente aceptadas
y por todos esos secretos que no puedo repetir por respeto.
(Freemont Street está a dos cuadras del infierno)
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